Elegir estos 10 lugares que ver en Kirguistán ha sido como decidir si quieres más a papá o a mamá. Nunca hemos dudado tanto al hacer una selección de destinos de un país, pero desgraciadamente es necesario porque nosotros viajamos por Kirguistán los 30 días que permite el visado y nos dejamos cosas por hacer. Lo malo de Kirguistán es también su mayor virtud: llegar a la mayoría de los sitios lleva tiempo y esfuerzo porque son lugares remotos y salvajes a los que aún va muy poca gente.
Es imposible ver todo Kirguistán a no ser que tengas unos cuantos meses. Si es así, enhorabuena porque te lo vas a gozar. Si eres un pobre mortal con 22 días laborables de vaciones al año, no te preocupes porque venimos con una selección de lo bueno lo mejor.
Pero no te vayas a pensar que lo que hemos dejado fuera del top bajo el título más lugares increíbles que ver en Kirguistán es cualquier cosa. Estos lugares serían la estrella de la fiesta en otros países, pero no los consideramos imprescindibles que ver en Kirguistán por ser difíciles de acceder, o similares a lo que puedes ver en otros destinos de montaña de primer nivel como Perú o el sur de Argentina. Ése es el nivel.
Al final de la entrada dejamos nuestro mapa con todos estos lugares que ver en Kirguistán para que te hagas el croquis.

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Nuestros 10 lugares favoritos que ver en Kirguistán
Estos son nuestros imprescindibles que ver en Kirguistán, especialmente si es tu primera vez en el país de los paisajes épicos:
1. Parque Nacional de Ala Archa
Empecemos por el primer espacio natural que ver en Kirguistán si aterrizas en Bishkek y que disparará por completo todas tus espectativas desde el primer día.
Ala-Archa es un Parque Nacional de alta montaña que forma parte de Tien Shan, una enorme cordillera que atraviesa Asia Central y que llega hasta China. Se extiende unos 200 km² cuadrados y su paisaje combina bosques de abetos, gargantas, ríos, glaciares y picos de casi 5.000 metros.
La mayor parte de la gente hace la excursión de un día con viaje en teleférico, pero te recomendamos continuar un poco más hasta la cascada Ak-Sai, más por el paisaje de la ruta que por la propia cascada que tampoco es nada del otro mundo.
Si está en buena forma, continua hasta el glaciar Ak Sai, donde está el refugio Ratsek, que sirve de campamento base para aquellos que se animan a ascender el pico Korona (4.860 m). Hay montones de rutas muy serias en este parque como la que lleva al lago Adygene, un lago glaciar al que se llega tras una caminata de 10 km (sólo ida).
Si no estás para tantas aventuras, un paseo por el valle es razón suficiente para visitar Ala Archa en un día.

Ala Archa es está increíblemente cerca de la ciudad de Bishkek. Los fines de semana es frecuentado por urbanitas que se escapan a hacer senderismo, escalada o simplemente a dar una vuelta. Imagínate ir aquí a dar una vuelta el domingo. 👇🏼

2. Song-Kul, el lago más famoso que ver en Kirguistán
Song Kol (o Song Kul; los nombres en Kirguistán cada vez los ves de una manera), es un lago glaciar que se encuentra a unos 3.000 metros de altitud, justo en el centro del país. El paisaje de Song Kol, rodeado de picos nevados y pastos de alta montaña salpicados de yurtas y manadas de caballos, es probablemente la imagen más reconocible de Kirguistán.
Tradicionalmente, los pastores nómadas pasaban aquí los meses de verano para dejar pastar a sus rebaños de caballos, ovejas y vacas. A día de hoy, la mayoría de los campamentos de yurtas están orientados al turismo, aunque no está masificado. Cuando te acercas al agua y miras al horizonte aún se nota esa bonita sensación de estar en un rincón perdido del mundo.

Si viajas a Kirguistán por libre lo mejor es ir a Song Kol con una excursión de 2 días desde Bishkek, que suele incluir una vueltita a caballo por las montañas y una noche en yurta junto al lago. La opción hardcore es la excursión de 3 días y dos noches en la que que atraviesas las montañas a caballo para llegar a Song Kol el segundo día. Con esta variante obtienes una experiencia mucho más completa y un dolor de culo que te dura hasta el vuelo de vuelta.
También se puede ir por libre alquilando un 4×4 o yendo hasta Kochkor o Kyzart y contratando allí la excursión con una agencia local. Hazlo si quieres por la experiencia, pero no por ahorrar, porque ninguna de las dos opciones es más barata.


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3. Ruta de trekking al lago Ala Kul
El lago Ala Kul es uno de los paisajes de alta montaña más impresionantes que ver en Kirguistán y probablemente el más conocido. Imagina un lago azul intenso a 3.500 metros de altitud y rodeado de las montañas nevadas del Tien Shan.👇🏼


La fama de Ala Kul podría significar su destrucción, pero lo bueno es que requiere cierto esfuerzo llegar. Si haces el guiri y pagas por ir a caballo desde el valle de Altyn Arasan, aún así tendrás que subir un paso de 3.900 metros de altura para ver el lago.
Si decides hacer la ruta del ala Kul de tres días entre el Valle de Karakol y el de Altyn arasan, necesitarás llegar en muy buena forma y con aclimatación previa para prevenir el mal de altura. Por supuesto, a pesar del palizón te recomendamos esta última opción porque tendrás una experiencia absolutamente épica y además librarás a este increíble espacio natural de la masificación y el daño ambiental que provoca la opción anteriormente mencionada.
Ala Kul es sólo una de las muchas razones para quedarte unos días en el insulso pueblo de Karakol, que no tiene nada de especial salvo su ubicación estratégica. Desde allí puedes hacer excursiones a algunos de los lugares más bonitos que ver en Kirguistán, como es el caso de Ala Kul.
4. Valle de Altyn Arashan
Altyn Arashan es una de las etapas de la ruta de tres días al lago Ala-Kul, pero también es un plan en si mismo. Si aquello de subir pasos a 4.000 metros altura te viene regular, puedes ir a Altyn Arashan y hacer una ruta sencillita por el valle. Su paisaje alpino con el río descendiendo desde las cumbres nevadas del Tien Shan es uno de los paisajes más bonitos que ver en Kirguistán y también de los más visitados.
Y espera porque Altyn Arashan esconde una sorpresa. Su nombre significa «manatial dorado» y es que el valle es famoso por sus aguas termales, que puedes encontrar en un par de zonas públicas junto al río y también en algunos alojamientos. Hay también algunos campamentos de yurtas bastante caros para lo que ofrecen, como ya es costumbre en las zonas turísticas de Kirguistán.


5. Garganta de Kyzyl Suu, una joyita oculta que ver en Kirguistán
A pocos kilómetros de Karakol se encuentra la garganta de Kyzyl Suu, otro de los grandes valles que se adentran hacia las montañas del Tien Shan. Pero con una gran diferencia con Karakol y Altyn Arashan: aquí no va ni el Tato. Al estar fuera de la ruta al lago Ala Kul, la mayoría de viajeros pasa de largo. Una pena para ellos porque el paisaje es espectacular, pero una suerte para nosotros que hicimos la ruta del Archa Tor y lo estuvimos solos. Y no es una forma de hablar: nos cruzamos con dos pastores kirguises, 42 caballos y cero turistas.
La garganta comienza siendo un valle amplio, cubierto de bosques de coníferas y praderas atravesadas por el bonito río Kyzyl-Suu. A medida que avanzas, se va estrechando hasta llegar al Kara-Batkak, un lago de origen glaciar rodeado de picos de 4000 metros al que no va NADIE. ¿Por qué? Pues porque esto es Kirguistán, un país donde destinos que serían la estrella indiscutible en cualquier otro lugar del mundo, aquí pasan inadvertidos.


6. Issyk-Kul, la playa de Kirguistán
¿Y si ahora te digo que te tienes que llevar a Kirguistán las bermudas y una camisa de flamencos? Vale, la camisa la puedes dejar, pero te aseguro que cuando conozcas el lago Issyk-Kul te entrarán ganas de chapuzón porque realmente parece un mar. La ilusión se rompe en cuanto te das la vuelta y aparecen las montañacas nevadas del Tien Shan justo detrás. Un espectáculo.
Este enorme lago de agua salada y cristalina mide 6.300 km2 que, para ponerlo en contexto, es el tamaño de provincia de Tarragona. Pero lo más sorprendente es que a pesar de estar a 1.600 metros de altitud, Issyk-Kul tiene un microclima que en verano invita a tomar el sol, darte un baño, pedirte una cervecita y unas aceitunas con sus patatuelas…


La orilla norte es la Comunidad Valenciana de Kirguistán, la zona más desarrollada turísticamente por su cercanía a Bishkek. Buena parte de la población del país se concentra en el norte de Kirguistán y a los kirguises también les gusta tirarse a la bartola en la playa cuando llega el verano.
La orilla sur es otra historia. Allí los resorts desaparecen, dejando paso a campamentos de yurtas y hostalitos locales con huertos y árboles frutales como este en el que nos quedamos nosotros. Cuando te sientas en la playa y sientes el sol en la espalda casi se te olvida que hace dos días estabas luchando por tu vida en un paso de montaña con nieve hasta las rodillas y el gorro de lana hasta las cejas.
7. Lago Kel Suu, uno de los paisajes más locos que ver en Kirguistán
Todo el mundo habla maravillas de este lago, pero te prometemos que la ruta para llegar hasta él es tan increíblemente bonita que casi le roba el protagonismo al propio destino.
Kel Suu lake es un caprichoso fenómeno de la naturaleza: se llena tras el deshielo y desaparece por completo durante en invierno, que en Kirguistán dura casi todo el año. Nosotros fuimos a mediados de junio y se estaba empezando a llenar. Pero da igual cuando vayas; los paisajes de esta zona son de lo más impresionante que ver en Kirguistán, con lago o sin él.
Kel Suu lake será sin ninguna duda uno de los platos fuertes del viaje… si consigues llegar. Se encuentra en una zona remotísima del sur de Kirguistán, rozando literalmente la frontera con China. Sólo se puede acceder alquilando un buen 4×4 o con una excursión. Por su puesto no hay carreteras, ni estaciones de servicio, ni si quiera campamentos de yurtas durante horas.


8. Tash Rabat y lago Chatyr Kul
Hay pocos vestigios de la Ruta de la Seda que ver en Kirguistán y Tash Rabat es uno de ellos. Esta fortaleza de piedra del siglo XV servía como posada para las caravanas que cruzaban los pasos de montaña que separan China de Asia Central.
Todo esto suena épico y no le quito una pizca de mérito a aquella gente, pero la visita a Tash Rabat es decepcionante. Aunque su valor histórico es innegable, solo se ve un edificio a oscuras, con varias salas vacías y cero paneles informativos.
¿Y entonces por qué lo metemos en nuestra lista de lugares que ver en Kirguistán? – Te preguntarás-.
Porque desde allí sale una preciosa ruta de montaña al hasta el Panda Pass (4.028 metros). Una ruta exigente, pero sin dificultad técnica que te premia con una de las panorámicas más bonitas que verás en Kirguistán.

Al otro lado del paso se ve Chatyr Kul, un lago endorreico a 3.500 metros de altitud y congelado casi todo el año, donde las cumbres nevadas de la frontera con China se reflejan como un espejo gigante.
Chatyr Kul no está precisamente cerca, pero si te has animado a alquilar un coche para ver Kel Suu, aprovecha. La ruta de trekking de un día sale desde Tash Rabat, donde puedes alojarte en un campamentos de yurtas.


9. Pico Lenin y Traveler’s Pass.
En plena cordillera del Pamir y marcando la frontera con Tayikistán, se alza el majestuoso Pico Lenin. En época soviética fue bautizado en honor al líder bolchevique y aunque su nombre actual es Ibn Sina, todo el mundo lo sigue llamando Lenin.
Con sus 7.134 metros de altitud, se dice que es «el 7.000 más accesible del mundo». Relativamente accesible, no te me vengas arriba: requiere una aclimatación brutal, equipo técnico, excelente forma física, guía y mucho respeto si no quieres terminar en el fondo de una grieta glacial. Si por lo que sea escalar un 7.000 te parece excesivo para tus vacaciones, no te preocupes porque desde el primer Campo Base (3.600 metros) hay varias rutas espectaculares y aptas para mortales como el Traveler’s Pass (4.150 metros). El entorno es una auténtica pasada: una planicie alpina rodeada de crestas nevadas, salpicada de pequeñas lagunas y habitada por montones de marmotas.
En verano puedes alojarte en los campamentos de yurtas que están donde te dejan los 4×4 o en el primer Campamento Base. Si te quedas con ganas de más, puedes continuar hasta los siguientes campamentos donde es posible hacer noche rodeado de auténticos expedicionarios.


10. Montañas de Alay
La zona de la cordillera de Alay que se extiende al norte de Sary Mogol (la base logística para explorar el vecino Pico Lenin) es uno de los lugares más desconocidos que ver en Kirguistán. Este imponente macizo de picos afilados que superan los 5.000 metros, valles glaciares y puertos de montaña alpinos es un territorio salvaje y muy poco frecuentado .
Heights of Alay es el trekking más conocido de la zona, una ruta circular de entre 4 y 6 días que promete algunos de los mejores paisajes que ver en Kirguistán. La ruta atraviesa pasos de infarto como el Paso Sary Mogul (a más de 4.300 metros de altitud) entre lagos turquesa y vistas a la cordillera del Pamir.
El problema de las Montañas de Alay es que se trata de una zona altísima y tan remota que sólo se puede acceder a partir de finales de junio o principios de julio. Nosotros fuimos a mediados de junio con toda la ilusión y nos quedamos con las ganas porque los pasos estaban completamente cubiertos de nieve.

Más lugares increíbles que ver en Kisguistán
Subrayamos lo de increíbles porque estos destinos que ver en Kirguistán serían imprescindibles en cualquier otro país. La única razón por la que los sacamos de la selección es que son muy remotos se parecen a otros de los anteriormente mencionado y/o creemos que es un paisaje muy bonito, pero que también se pueden encontrar en otros países. Pero todos ellos son lugares que merecen la pena.
Bishkek, la única ciudad interesante que ver en Kirguistán
Así como te lo cuento. Rara vez se puede decir esto con contundencia, pero es la verdad: las ciudades de Kirguistán son… muy simpáticas. Hay que recordar que Kirguistán es un país de tradición nómada con enormes territorios montañosos que por razones obvias no experimentaron un gran desarrollo urbanístico. Aunque Osh y Bishkek sí son asentamientos antiguos que recibieron la influencia de las rutas de la Seda, su expansión se acentuó sobre todo tras la llegada del Imperio Ruso y posteriormente, la URSS. De ahí que lo más interesante sea casi siempre la arquitectura soviética y los monumentos de la era comunista.
Para ser sinceros, Bishkek no es lo más bonito que ver en Kirguistán, pero vas a pasar por aquí casi seguro y consideramos que merece la pena visitarla, especialmente si es tu primera vez en Asia Central. Hay suficientes cosas que ver en Bishkek para mantenerte entretenido un día, además de zonas verdes por donde pasear y la mejor oferta gastronómica del país. En nuestra opinión, las capitales siempre son un buen lugar donde mezclarse con la gente y observar la vida cotidiana lejos del meollito turístico. Eso sí, si lo que quieres es ver ciudades bonitas es mejor viajar a Uzbekistán.


Valle de Jeti Oguz y Seven Bulls
Muy cerca de Karakol se esconde uno de los valles más visitados de la región, conocido sobre todo por los Seven Bulls (los Siete Toros). Estas llamativas formaciones de roca rojiza increíblemente fotogénicas se visitan en un par de horas y sin necesidad de andar. Su otro gran reclamo es un sanatorio de época soviética famoso por haber acogido en su día a astronautas para su rehabilitación y que actualmente está en reformas.
Pero lo verdaderamente espectacular empieza al adentrarte en el valle alpino. Una vez más te encontrarás un valle alpino travesado por un río, rodeado de bosques de abetos y con la imponente cumbre piramidal del Oguz Bashi al fondo, un pico de 5.168 metros. Lo normal en Kirguistán.
Jeti Oguz tes el punto de inicio o fin de la famosa Ak-Suu Traverse, una ruta de senderismo épica de entre 7 y 9 días que cruza varios pasos de alta montaña y valles emblemáticos desde Jyrgalan. Una alternativa menos ambiciosa es la ruta de dos días a través del paso de Archa Tor (a 3.900 metros de altitud), que conecta Jeti Oguz con la solitaria Garganta de Kyzyl Suu. Nosotros la hicimos y te la recomendamos totalmente.


El Cañón de Skazka, un paisaje diferente que ver en Kirguistán
A estas alturas ya te habrás dado cuenta de que Kirguistán es el país de las montañas de granito, los glaciares y las praderas alpinas. Precisamente por eso, plantarte en el Cañón de Skazka te descolocará por completo. Lo iba a explicar, pero mejor te lo enseño. 👇🏼

Miles de años de erosión, viento y lluvias han esculpido las rocas de este cañón ubicado en la orilla sur del lago Issyk-Kul y conocido como el Fairy Tale Canyon. Ese nombre tan cuqui se lo debe a la palabra Skazka que en ruso significa «cuento de hadas». Hay quien dice que sus formas extravagantes recuerdan a crestas de dragones, murallas y castillos de cuento. Yo digo que el ruso que le puso el nombre se había pasado con el Stolíchnaya.
Lo mejor de este sitio es que no hay un sendero marcado sino que tú pagas la entrada (50 som) y puedes liarte a subir y bajar por las crestas que probablemente acabe en piñazo porque no veas cómo resbala la arenisca roja esa.
Las Cascadas de Barskoon
Muy cerca de Skazka se encuentra la garganta de Barskoon, un frondoso valle con impresionantes saltos de agua que brotan de la montaña. También es famoso porque hay un busto de Yuri Gagarin, el primer hombre que viajó al espacio quien, según dicen, venía aquí a relajarse tras sus misiones interestelares.
Es una excursión perfecta de un día que puedes hacer fácilmente desde el pueblo de Barskoon, donde hay taxistas que te llevan hasta la entrada del desfiladero y te recogen a la hora que digas por un precio muy razonable. Una vez allí, hay un sendero principal que va pasando por las cascadas más conocidas, bastante accesible para cualquiera con buena forma física.
Ahora bien, mucho ojo si te planteas subir hasta la cascada más alta porque es un auténtico canteo. Hablamos de una remontada salvaje de casi 1.000 metros de desnivel concentrados en menos de 3 kilómetros en la que tendrás que usar las manos y los pulmones en modo turbo. El terreno resbala que da gusto y, para colmo, las vistas desde arriba tampoco es que mejoren drásticamente.


Reserva Natural de Sary-Chelek
A diferencia de las vertiginosas cordilleras del este, esta zona es menos escarpada y más verde que el resto de Kirguistán. Aquí encontrarás paisajes frondosos aunque sigue habiendo algunos picos que superan los 4.000 metros de altura. Sary Chelek es una reserva de la biosfera protegida por la UNESCO ya que alberga la mayor biodiversidad de Kirguistán y es una de las áreas con mayor concentración de especies endémicas de Asia Central.
La estrella indiscutible de la zona es el azulísimo Sary-Chelek, un lago a 1.878 metros de altitud con otros seis lagos alpinos más pequeños a los que se llega conectando senderos.
Cerca de esta región se encuentra el legendario bosque de Arslanbob, el bosque de nogales silvestres más grande del mundo con unas 60.000 hectáreas donde viven ejemplares centenarios.
Sary Chelek pilla a desmano de la ruta habitual en Kirguistán que tira hacia el noreste y el sur donde están los característicos paisajes de alta montaña y enormes pastos. Por esa razón no incluimos Sary-Chelek en nuestro ranking de imprescindibles que ver en Kirguistán. No obstante, es una zona de enorme belleza que, por supuesto, merece la pena visitar si tienes tiempo.

Qué ver en Kirguistán | Mapa
En este mapa hemos marcado todos los lugares que ver en Kirguistán mencionados en esta entrada.
Esta selección de lugares que ver en Kirguistán es suficiente para pasar dos meses en el país sin aburrirse ni un minuto, pero lo más fuerte es que somos conscientes que hay mucho más por explorar. Por eso y porque es un país que nos ha dejado enamoraos, algo nos dice que un día volveremos a viajar a Kirguistán para seguir ampliando esta lista.



