Prepárate porque hoy vamos a hablar de nuestra ciudad favorita de Uzbekistán y, si me apuras, de toda Asia Central. Con el listón ahí puesto, como te puedes imaginar, no son pocas las cosas interesantes que hay que ver en Bukhara o Bujará. Porque da igual cómo llames a esta ciudad de la antigua Ruta de la Seda, el espectáculo visual y, por supuesto, los 20.000 pasos diarios, no te los quita nadie.
Mucha gente prefiere Samarcanda (la más famosa) o Jiva (la más aparente), pero para nosotros Bukhara tiene el equilibrio perfecto entre ciudad monumental petona, muchísima historia y buenos brochazos de autenticidad que nos recuerdan que el maquillaje importa, siempre que no se pierda la esencia. Esta última frase la pienso poner en una taza.
Además, su tamaño juega muy a su favor. La mayoría de lugares que vas a visitar en Bukhara se encuentran a poca distancia unos de otros, por lo que es una ciudad comodísima para recorrer caminando, aunque tus pies no opinen lo mismo.
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¿Cuántos días hacen falta para ver Bukhara?
- Respuesta corta: mínimo dos.
- Respuesta larga: mínimo dos días.
Venga va, hablando en serio, no te vas a cruzar medio mundo para viajar a Uzbekistán y quedarte en su ciudad más bonita un solo día, ¿no? ¡Pues claro que no! Es cierto que los grandes imprescindibles que hay que ver en Bukhara te podría dar tiempo a visitarlos en un solo día, pero creemos que no disfrutarías igual de la experiencia.
Así que nuestra recomendación es dedicarle al menos dos días completos. El primero para visitar el casco histórico, por tu cuenta o con un tour guiado para que te enteres de qué va la vaina, y el segundo para acercarte a algunos lugares menos conocidos y hacer alguna excursión por sus alrededores.

Además, es una ciudad que cambia muchísimo cuando cae la noche y al amanecer. Prepárate para pergarte algún madrugón si quieres verla en calma y con todo su esplendor. Si dispones de tres días, pues mejor todavía. No creemos que haga falta dedicarle más tiempo, pero Bujará no se puede visitar con prisas. He dicho.
Breve historia para entender Bukhara
Para que te hagas una idea, hace más de 2.500 años que la gente decidió que este era un buen lugar para quedarse. Su casco histórico es hoy Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y no le faltan motivos para ello. Desde entonces han pasado por aquí comerciantes chinos, ejércitos mongoles, eruditos persas, zares rusos y turistas españoles intentando hacerse una foto sin otras 27 personas detrás. Se puede. 💪
Pero si hubo algo que convirtió a Bukhara en una de las ciudades más importantes del planeta fue, sin duda, la Ruta de la Seda. Durante siglos fue uno de los grandes centros comerciales, intelectuales y religiosos del mundo islámico, un lugar al que llegaba gente de todas partes para aprender y enseñar matemáticas, medicina, astronomía o filosofía.
Su importancia fue tal que tampoco pasó desapercibida para Gengis Kan. Cuando conquistó la ciudad en el año 1220 arrasó buena parte de ella, pero, para sorpresa de todos, decidió conservar el Minarete Kalon. Qué majo, Gengis.
La leyenda cuenta que, al levantar la vista para contemplar sus casi 48 metros de altura, su casco cayó al suelo obligándole a inclinarse para recogerlo. Él interpretó aquel gesto como una señal y ordenó conservarlo. No se sabe con seguridad si esta historia es del todo cierta o si a Gengis le agarró la ciática y pensó «ya termino de conquistar el próximo lunes», pero el caso es que el minarete sigue ahí a día de hoy.

Hace apenas un siglo, Bukhara seguía siendo la capital de uno de los últimos grandes estados islámicos independientes de Asia Central. Su último emir vivía rodeado de lujos en la Fortaleza Ark hasta que, en 1920, el Ejército Rojo bombardeó la ciudad obligándole a huir a Afganistán con parte de sus tesoros bajo el brazo. No está mal para una ciudad que muchos identifican únicamente con la Ruta de la Seda.
Qué ver en Bukhara: nuestros 8 imprescindibles
1. Complejo Poi Kalon
Empezamos por el gran icono de la ciudad y el súper imprescindible number one que ver en Bukhara.
El Complejo Poi Kalon está formado por tres edificios principales que dan forma a una de las plazas más bonitas de Uzbekistán, con permiso del Registán de Samarcanda.
- Minarete Kalon: construido en 1127 y al que Gengis Kan «perdonó la vida», es el gran símbolo de Bujará. Por si a la historia todavía le faltaba un poquito más de chicha, durante siglos fue conocido como la «Torre de la Muerte», ya que los condenados eran arrojados desde lo alto. Con sus casi 48 metros de altura, fue uno de los edificios más altos de Asia Central y servía tanto para llamar a la oración como para guiar a las caravanas de la Ruta de la Seda que se aproximaban a la ciudad.
- Mezquita Kalon: lleva más de 500 años siendo la gran mezquita de Bukhara y técnicamente tiene capacidad para albergar a unos 10.000 fieles, aunque sea un poco apretados. Desde su patio no se aprecia, pero su tejado está formado por 288 pequeñas cúpulas sostenidas por 208 columnas. La mejor manera de verlas es desde alguna de las terrazas que hay alrededor del Complejo Poi Kalon, como por ejemplo esta, donde nos vimos obligados a tomarnos una cervecita. Lo que haga falta por admirar las cúpulas.
- Madrasa Mir-i-Arab: esta escuela coránica del siglo XVI sigue funcionando hoy en día y a ella verás entrar y salir chavalillos como el que va al insti. No se puede visitar por dentro y, ojo al dato, fue una de las poquísimas escuelas religiosas que permanecieron abiertas durante la época soviética.


Si tienes tiempo, te recomiendo que visites el Complejo Poi Kalon al menos dos veces: una súper pronto por la mañana (no me seas gañan y madruga), cuando todavía no hay nadie por la calle, y otra por la noche, cuando los edificios están iluminados.
La plaza del Complejo Poi Kalon está abierta las 24 horas y es gratuita. Sin embargo, para entrar en la mezquita Kalon sí hay que pagar, aunque es muy poco.
⏰ Horario mezquita Poi Kalon: 08:00–18:00 h todos los días.
💲 Entrada: 25.000 UZS (menos de 2 €)
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2. Lyabi Hauz
La plaza no-plaza de Lyabi Hauz es el centro neurálgico de Bukhara y probablemente el punto donde vas a ver más concentración de turistas de toda la ciudad. Vas a pasar por aquí un buen puñado de veces, incluso sin querer.
El gran protagonista aquí es el hauz o, para que nos entendamos todos, el estanque que da nombre a este lugar. En el pasado, estos depósitos de agua donde hoy nadan cisnes a placer formaron parte de la vida cotidiana de las ciudades de Asia Central y, por lo que nos contó el chico del tour guiado, parece que llegó a haber cientos de ellos en Bukhara.
Alrededor del estanque vas a ver que hay mogollón de terrazas y restaurantes con pinta de sablazo uzbeko. No las llegamos a probar, así que tampoco sabemos decirte.

¿Qué hay que ver en Lyabi Hauz? 👇
- La Madrasa Nadir Divan-Begi (al este): fíjate bien en su fachada porque es una auténtica rareza en el mundo islámico. Verás dos aves míticas persas parecidas al ave fénix sujetando unos ciervos con sus garras (a mí me parecían dos cerdos, pero no quise preguntar) bajo un sol con rostro humano. Por lo visto, en la arquitectura islámica apenas se representaban seres vivos en los edificios religiosos, así que encontrarte con este percal en un edificio del siglo XVII es algo realmente excepcional. Dentro de esta madrasa hay tiendecitas de souvenirs. Lo sé, decepcionante.
- La Khanaka Nadir Divan-Begi (al oeste): aquí se alojaban los derviches sufíes, unos místicos musulmanes que buscaban alcanzar la unión con Dios a través de la oración y la meditación. A día de hoy es un pequeño museo con algunas piezas de cerámica y restos arqueológicos que, en mi opinión, no vale mucho la pena. Cuesta 20.000 UZS (1,5 € aprox.) y abre de 09:00 a 18:00 h.
- La Madrasa Kukeldash (al norte): es la madrasa más grande de Bukhara y llegó a tener más de 300 estudiantes repartidos en sus 160 habitaciones. También tuvo otras vidas bastante menos académicas, ya que fue fortaleza, caravasar (el hotel de los comerciantes de la Ruta de la Seda) e incluso escenario de ejecuciones públicas. Se puede entrar dentro pero solo encontrarás… más puestecitos de souvenirs.


No te vayas de Lyabi Hauz sin hacerte una selfie con la estatua de Nasreddín Hodja. Este personaje legendario es una especie de filósofo, bromista y sabio popular muy conocido en Asia Central y Oriente Medio. Para nosotros no significa mucho, pero en Uzbekistán lo conoce absolutamente todo el mundo. Podríamos decir que es una mezcla entre nuestro Sancho Panza y Mafalda… o algo así.
3. La Fortaleza Ark
Otro de los highlights que tienes que ver en Bukhara es su Ark, una auténtica ciudad dentro de la ciudad donde residieron los emires de Bukhara junto a sus familias, consejeros, soldados y todo el que al emir de turno le diera la gana.
Lo que ves a día de hoy es el resultado de un montón de reconstrucciones. Como te comentaba al principio, por aquí ha pasado mucha gente con ganas de destruir; el último fue el Ejército Rojo cuando en 1920 se le cayeron unas cuantas bombas durante la conquista soviética del Emirato de Bujará. Le puede pasar a cualquiera.


Por fuera, sus murallas son muy fotogénicas. Por dentro, no sé si recomendarte entrar o no. A nosotros nos decepcionó un poco, la verdad. Dentro encontrarás algunos patios históricos, varias salas de exposiciones con monedas, manuscritos y alguna fotografía (con explicaciones muy pobres en el mejor de los casos) y, sobre todo, mucho espacio vacío… ¿Recuerdas lo que te contaba del bombardeo? Pues sí, buena parte del interior original desapareció hace más de un siglo. Si decides entrar, hazlo al atardecer porque las vistas desde el Ark sí que están bastante chulas.
⏰ Horario: 09:00–19:00 h todos los días. (en temporada alta abre hasta las 22:00 h)
💲 Entrada: 60.000 UZS (unos 4,5 € aprox.)
4. La Mezquita Bolo Hauz
Justo enfrente de la Fortaleza Ark se encuentra la mezquita más molona de la ciudad. O al menos, la que tiene la fachada más reconocible y un lugar que sin duda tienes que ver en Bukhara.
Fue construida a comienzos del siglo XVIII y su elemento más característico es su precioso pórtico sostenido por 20 columnas de madera tallada que parece que las han puesto aposta solo para que le saques fotos.
Los locales la conocen como la «Mezquita de las 40 columnas» porque tiene un estanque enfrente en el que, supuestamente, se reflejan las columnas y parece que haya 40. Esto debía ser antes, porque ahora mismo el agua del estanque lleva ahí sin cambiarse desde que se construyó la mezquita y no se ve ni una columna más de las 20 que sujetan el pórtico. Pero es igual, la mezquita sigue ahí súper chula.

Se puede entrar dentro y, la verdad, su interior, sin llegar a ser espectacular, contrasta bastante con lo que ves desde fuera. Quizá se han pasado un poco con algún colorinchi pero todo Ok.
🗼 Bukhara Tower
Muy cerca de la mezquita verás un amasijo de hierro que te hará pensar: «vaya, están de obras en Bujará». Pero no, se trata de la Bukhara Tower, una antigua torre de agua construida por los soviéticos en los años 20 que se eleva 33 metros para ofrecer unas vistas muy similares a las del Ark. En nuestra opinión, te puedes ahorrar los 50.000 UZS (unos 3,5 €) que cuesta la entrada.
5. Mausoleo de Ismail Samani
Un pelín apartado del centro, en el parque Samani, se encuentra el Mausoleo de Ismail Samani, uno de los edificios más antiguos y mejor conservados de toda Asia Central. Tiene más de 1.100 años de historia y, aunque a primera vista no te dejará flasheado, para nosotros es uno de los lugares más guays que ver en Bukhara.
Ya nos gustó mucho el paseo hasta llegar aquí, atravesando el parque Samani, que está lleno de arbolitos que dan mucha sombra. Créeme, cuando te están cayendo 40 grados encima le das mucha importancia a estas cositas. Además, no es uno de los monumentos más visitados de la ciudad, así que probablemente puedas disfrutarlo con mucha más calma.
Este mausoleo no tiene enormes portales ni cúpulas azules, solo ladrillos. De hecho, sus cuatro fachadas son prácticamente idénticas y fueron diseñadas así a propósito para que, lo mires como lo mires, sea bonito. Como un edificio de Alcorcón de los 90, pero al revés, que no hay por donde mirarlo.
Se puede entrar dentro y la visita es muy rápida, pero si quieres ahorrarte la entrada tampoco pasa nada. Lo chulo está por fuera.
⏰ Horario: 09:00-18:00 h todos los días.
💲 Entrada: 20.000 UZS (1,5 € aprox.)

6. Chor Minor, un lugar especial que ver en Bukhara
También un poco apartado del centro se encuentra Chor Minor, uno de los lugares más fotografiados de la ciudad. Aquí verás turistas a punta pala, pero da igual, es sin duda uno de los lugares que tienes que ver en Bukhara. Si quieres poca gente, madruga cual panadero uzbeko.
Ya verás que Chor Minor es súper pintón pero… ¿qué es en realidad esta construcción? ¿Otra madrasa o… quizá una mezquita de bolsillo? Pues nada de eso, es simplemente la puerta de acceso a una madrasa que construyó en 1807 un rico comerciante turcomano y de la que ya solo queda la entrada monumental: las cuatro torres que todo el mundo se hincha a fotografiar. Además, su nombre significa literalmente «cuatro minaretes» (chor = cuatro y minor = minaretes en tayiko), aunque las torres no eran minaretes funcionales porque nunca se utilizaron para llamar a la oración. Pero bueno, tampoco le vamos a cambiar el nombre ahora que ya le tienen hecho el branding.
Hasta aquí la parte que mola, pero también te cuento que justo dentro de Chor Minor han plantado una tienda de souvenirs que rompe un poco la magia. Basta con ignorarla. Sin embargo, justo enfrente hay una tienda más grande, rollo mini bazar, que sí merece la pena que le eches un vistazo. Tiene un montón de antiguayas de la época soviética cuanto menos curiosas.

7. Los bazares cubiertos que ver en Bukhara
Mucho antes de que existieran las tiendecitas de recuerdos y los locales modernos con cafés de especialidad a 3 pavos, Bukhara ya era uno de los grandes centros comerciales de Asia Central. Una parte de esa historia puedes descubrirla todavía hoy paseando bajo las cúpulas de sus antiguos bazares cubiertos, aunque mucho ha llovido desde entonces.
Estos mercados especializados fueron construidos en los principales cruces comerciales de la ciudad y en ellos no solo se comerciaba con seda, sino prácticamente con cualquier cosa que pudiera llegar a Bukhara a través de la Ruta de la Seda. Los tres más importantes que han llegado hasta nuestros días son Toki Zargaron, Toki Telpak Furushon y Toki Sarrafon. Te los señalo en el mapa para que puedas ubicarlos, aunque no te va a resultar difícil toparte con ellos.
A día de hoy, estos bazares cubiertos están completamente orientados al turismo, pero vale la pena bichear un poco entre ellos y ver cómo los rusos se compran gorros y ropajes ridículos, entre otras cosas.

8. Las Madrasas Gemelas (Ulugh Beg y Abdulaziz Khan)
Cuando llegues a Bukhara no busques carteles que indiquen dónde están las Madrasas Gemelas porque este nombre me lo he sacado yo de la manga. Estarás de acuerdo conmigo en que es más fácil de recordar que sus nombres reales: Ulugh Beg y Abdulaziz Khan. Pensé incluso en contactar al ayuntamiento de Bujará con la propuesta para que amablemente me mandaran a la mierda.
En fin, independientemente de cómo las llames, es uno de los lugares que tienes que ver en Bukhara. El nombre de Madrasas Gemelas no es gratuito, ya que a simple vista son muy parecidas para un ojo inexperto como el mío y además están enfrentadas la una a la otra, constituyendo uno de los conjuntos arquitectónicos más interesantes de la ciudad. Sin embargo, estas madrasas fueron construidas con más de dos siglos de diferencia y en realidad… no son tan parecidas.
La Madrasa Ulugh Beg (la que está más al norte) fue construida en el siglo XV y, si te fijas bien (y alguien te lo cuenta), su decoración es relativamente sobria. Sin embargo, la Madrasa Abdulaziz Khan (más al sur) es bastante más exuberante y recargada. Mola ver cómo sus fachadas parecen competir entre sí, separadas por más de doscientos años de historia y poco más de 50 metros de distancia.

Más cosas que ver en Bukhara
Todos los lugares que he mencionado hasta ahora los podrías ver en un día maratoniano y nuestra recomendación es que les des prioridad absoluta, porque son de lo mejorcito que hay que ver en Bukhara. No obstante, si tienes más tiempo, los que voy a comentarte a continuación también merecen muchísimo la pena.
Modari Khan, otra bonita madrasa que ver en Bukhara
¡Más madrasas gemelas! Venga no, no pienso rebautizar más cosas en Bukhara que al final me van a nombrar persona non grata.
La madrasa Modari Khan también fue construida siguiendo el planteamiento arquitectónico kosh, es decir, formando pareja con otra madrasa situada justo enfrente. En este caso, su hermanita es la Madrasa Abdulah Khan, construida unos años más tarde y que ahora mismo está cerrada.
Este conjunto arquitectónico se encuentra muy cerca del Parque Samani y pasa bastante desapercibido para muchos viajeros. Así que, si te apetece alejarte un poco del sarao turístico y visitar un rincón mucho más tranquilo pero igualmente molón, este es tu lugar.

Casa-Museo Fayzulla Khodjaev
He de confesar que la Casa-Museo Fayzulla Khodjaev debería estar entre los imprescindibles que ver en Bukhara y no se ha colado por muy poquito. De hecho, te recomiendo que hagas lo posible por visitarla porque, además de muy bonita, su historia es bastante alucinante.
Fayzulla Khodjaev fue una de las figuras políticas más importantes de la historia moderna de Uzbekistán. Este buen hombre, que venía de una acomodada familia de comerciantes de Bukhara, llegó a convertirse en el primer dirigente de la República Socialista Soviética Uzbeka antes de ser ejecutado durante las purgas estalinistas de 1938. Supongo que le hubiera gustado vivir en otra época. O simplemente vivir.
La visita se hace muy amena y te permite recorrer la antigua residencia familiar, ver sus patios y habitaciones decoradas siguiendo la tradición arquitectónica local. Tiene algunos carteles en inglés que te ayudarán a comprender cómo era la vida cotidiana de las élites de Bukhara hace poco más de un siglo. Muy recomendable.
⏰ Horario: 09:00-18:00 h (09:00-17:00 h en temporada baja)
💲 Entrada: 30.000 UZS (unos 2 € aprox.)

Magoki-Attori, la mezquita más antigua que ver en Bukhara
Esta mezquita, por importancia histórica, debería estar mucho más arriba en la lista. De hecho, nos contaron durante el tour guiado que está considerada una de las mezquitas más antiguas de Asia Central. El problema es que ni por fuera es especialmente espectacular ni por dentro encontrarás gran cosa más allá de una pequeña exposición de fotografías que se ve en tres minutos.
Lo realmente curioso de la Mezquita Magoki-Attori es que durante siglos estuvo literalmente enterrada. Cuando comenzaron las excavaciones arqueológicas en la década de 1930, apenas sobresalían sus dos cúpulas del nivel del suelo. La plaza hundida que se ve hoy corresponde aproximadamente al nivel que tenía la ciudad en el siglo XII. ¿No te flipa esto?
Además, es una de las pocas construcciones de Bukhara que sobrevivieron a la invasión mongola de Gengis Kan. Según la leyenda, sus habitantes la cubrieron con arena para que pasara desapercibida y no la destruyeran. A mí esto me huele a cuento uzbeko, pero en fin.
⏰ Horario: 09:00-18:00 h
💲 Entrada: 20.000 UZS (aprox. 1,40 €)

La prisión de Main Zindan
La visita a la prisión de Main Zindan digamos que no es absolutamente imprescindible que ver en Bukhara porque lo que vas a ver por dentro no te va a estallar la cabeza. Sin embargo, la historia que la rodea sí es muy impactante y está inevitablemente ligada al llamado Gran Juego, la rivalidad que enfrentó a los imperios británico y ruso por el control de Asia Central durante el siglo XIX.
Fue aquí donde permanecieron encarcelados los oficiales británicos Charles Stoddart y Arthur Conolly antes de ser ejecutados por orden del emir Nasrullah Khan en 1842, un episodio que conmocionó a la opinión pública europea de la época.
Durante meses permanecieron encerrados en condiciones infrahumanas, llegando a pasar una temporada en el temido Pozo de los Insectos (se puede ver en la visita), una mazmorra subterránea de más de seis metros de profundidad infestada de piojos, escorpiones y otros bichos bastante poco amigables. Finalmente, fueron obligados a cavar sus propias tumbas antes de ser decapitados en la plaza frente al Ark.
Insisto, el museo es un poco plof, pero la historia es muy loca.
⏰ Horario: 09:00-18:00 h
💲 Entrada: 20.000 UZS (aprox. 1,40 €)

Qué ver en los alrededores de Bukhara
Todo lo que hemos visto hasta ahora está en la misma ciudad y se puede llegar caminando. Sin embargo, también hay algunos lugares interesantes que ver en los alrededores de Bukhara y a los que es muy fácil y barato llegar en Yandex (el Uber uzbeko).
Te recomiendo que le eches un vistazo a estos tres. 👇
Chor Bakr, la necrópolis que ver en Bukhara
A unos 8 km al oeste de Bukhara se encuentra Chor Bakr, un enorme complejo funerario del siglo XVI formado por mezquitas, mausoleos y patios al que se conoce como la «Ciudad de los Muertos» por razones bastante obvias. El sitio es curiosón de ver y la visita no te llevará más de una hora.
⏰ Horario: 09:00-19:00 h en verano y 09:00-17:00 h en invierno (todos los días)
💲 Entrada: 15.000 UZS (aprox. 1 €)
🚕 Precio del Yandex (ida): alrededor de 25.000 UZS (menos de 2 €)

El Palacio Sitorai Mohi Khosa
Si solo tienes tiempo para visitar un sitio en los alrededores de Bukhara, que sea el Palacio Sitorai Mohi Khosa. Está a unos 7 Km al norte de la ciudad y sinceramente creo que es uno de los lugares tienes que ver en Bukhara si tienes algo de tiempo extra.
Esta fue la residencia de verano del último emir de Bukhara y es probablemente el rincón más diferente de todos los que vas a visitar por estos lares.
Lo más curioso del palacio es que parece no tener muy claro si quiere ser uzbeko, ruso o europeo. Sus salones mezclan la arquitectura tradicional local con influencias rusas y europeas de principios del siglo XX. El resultado es bastante peculiar en mi opinión.
Con esta visita te puedes hacer una ligera idea de cómo vivían los últimos emires de Bukhara antes de que los soviéticos les fastidiaran el chiringuito.
⏰ Horario: 09:00-18:00 h (todos los días)
💲 Entrada: 60.000 UZS (aprox. 4 €)
🚕 Precio del Yandex (ida): alrededor de 20.000 UZS (aprox. 1,40 €)

El complejo de Bahauddin Naqshband
Por último, a 15 kms al este de Bukhara se encuentra uno de los lugares de peregrinación más importantes de Uzbekistán. El complejo de Bahauddin Naqshband alberga la tumba del fundador de la orden sufí Naqshbandiyya, una de las más influyentes del mundo islámico. Cada año miles de peregrinos acuden hasta aquí para presentar sus respetos al célebre maestro sufí, así que asegúrate de que no te pille cuando estén llegando.
⏰ Horario: 07:00-20:00 h (todos los días). Los viernes puede haber restricciones durante la oración del mediodía.
💲 Entrada: 30.000 UZS (aprox. 2 €)
🚕 Precio del Yandex (ida): 50.000-70.000 UZS (aprox. 3-5 €)
Dónde comer (y beber) en Bukhara
Porque no va a ser todo turistear, aquí te dejamos algunos de los sitios que más nos gustaron para comer en Bukhara. Los tienes todos marcados en nuestro mapa al final del post.
Restaurantes recomendados en Bukhara
- Amulet restaurant: uno de los restaurantes donde mejor comimos en todo nuestro viaje por Uzbekistán. Y además, baratísimo. Es cierto que no está en pleno centro, pero quizá ahí esté la clave. Tiene una terracita interior cubierta muy bonita en la que se está de lujo, los camareros hablan algo de inglés y se puede pagar con tarjeta.
- Xon Atlas: un restaurante con terraza y vistas al complejo Poi Kalon. Es el típico sitio en el que piensas «menudo sablazo me van a pegar». Pues para nada, los precios están muy bien y la comida está muy rica. Por ponerle una pega, las raciones no son gigantescas.
- Sitora Kafe: el típico sitio de batalla para comer rico por muy poco dinero. No vengas aquí a celebrar tu aniversario, pero es una muy buena opción si buscas un restaurante local en pleno centro turístico de Bukhara.
Dónde tomarte una cervecita o un café en Bukhara
- Art Suzani Coffee Terrace: menuda joya de terraza para tomarte una cervecita de medio litro por menos de 3 € con el minarete Kalon en primera fila. No te digo que lo superes, iguálamelo.
- Bon!: una cadena de cafeterías uzbeka de la que caímos perdidamente enamorados. No te vas a tomar el café más barato del país (tampoco el más caro, unos 2-3 €), pero sí uno de los más ricos. Además, tienen platos bastante apañados si te entra el hambre.


Dónde alojarse en Bukhara
Elegir dónde alojarse en Bukhara no tiene demasiada complicación. Va a depender, fundamentalmente, de la pasta que te quieras gastar, pero la zona está bastante clara en nuestra opinión.
Basta con que te alojes en las proximidades del casco histórico o dentro de él si quieres levantarte rodeado de madrasas y minaretes. En nuestro mapa te dejamos marcada la zona que delimita la máxima distancia razonable a la que te recomendamos alojarte.
Alojamientos recomendados en Bujará
- Boulevard Architectural Hotel: nosotros nos quedamos en este alojamiento y la verdad es que volveríamos a repetir. Está muy cerquita del meollo, las habitaciones privadas con baño son amplias y lo tienen todo impecable. Además, el desayuno está incluido y el chico que lo lleva es un auténtico fenómeno. Habla bastante bien inglés (una rareza por esta zona) y nos ayudó con un montón de cosas para organizar nuestra visita por la ciudad.
- Hotel Iman: Si buscas algo más curiosón y cerca del centro, este hotel tiene muy buena pinta y un precio más que razonable.

Cómo llegar a Bukhara
La mejor forma de llegar a Bukhara es en tren, sin ninguna duda. Los trenes en Uzbekistán son cómodos, rápidos y baratos, aunque tienes que reservar los billetes en la web oficial de trenes de Uzbekistán con bastante antelación porque se agotan. Especialmente en temporada alta.
El único inconveniente de llegar en tren es que la estación se encuentra en Kagan, a unos 12 kilómetros al sureste de la ciudad. Al salir de la estación muchos taxistas vendrán a darte la turra pero tú solo tienes que ignorarlos y pedir un Yandex. A nosotros nos costó 28.000 UZS (unos 2 €) directo hasta nuestro alojamiento.
Si te has quedado sin billetes de tren, tienes dos alternativas:
🚌 Autobús: Los billetes están disponibles en la web oficial de buses de Uzbekistán 15 días antes del viaje, aunque nosotros no hemos conseguido pagar con una tarjeta extranjera, así que como el que tiene un tío en Alcalá. También puedes comprarlos en la estación o por 12Go Asia.
🚐 Mashrutkas o taxis compartidos: No suelen ser más baratos y no destacan por su puntualidad. Solo te recomiendo esta opción si no te queda otra alternativa.

Cómo llegar a Bujará desde Tashkent
Tren de Tashkent a Bujará
El tren de alta velocidad (Afrosiyob) conecta ambas ciudades en menos de 4 horas y es, con diferencia, la opción más cómoda. También puedes optar por el tren normal y viajar de noche.
🕑 3 horas y 40 minutos en alta velocidad / 6-7 horas en tren normal
💲Desde 20€ / Desde 35€ en alta velocidad
Bus de Tashkent a Bujará
Existe conexión en autobús entre ambas ciudades, aunque el trayecto es bastante largo. Sólo lo recomendaríamos si te has quedado sin billetes de tren.
🕑 8-9 horas
💲Desde 15€
Cómo llegar a Bujará desde Samarcanda
Este trayecto es súper común en los itinerarios de viaje por Uzbekistán, así que te puedes imaginar la demanda que tienen los billetes.
Tren de Samarcanda a Bujará
El Afrosiyob tarda poco más de hora y media y suele tener varias frecuencias al día. Si quieres viajar en alta velocidad, mejor reservar con antelación.
🕑 1 hora y 30 minutos en alta velocidad / 3-4 horas en tren normal
💲Desde 10€ / Desde 20€ en alta velocidad
Bus de Samarcanda a Bujará
Este trayecto en bus puede salirte más caro que el tren normal, así que, salvo que no te quede otra opción, no tiene mucho sentido ir de Samarcanda a Bujará en autobús.
🕑 4 horas
💲Desde 15€
Cómo ir de Bujará a Jiva (Khiva)
Desde 2026 ya hay tren de alta velocidad para llegar a Jiva los miércoles, viernes y domingos, una buenísima noticia porque ha reducido considerablemente el tiempo de viaje. Además, el trayecto entre Bujará y Jiva forma parte de la ruta más habitual entre los viajeros que recorren Uzbekistán.
Ojo, porque no hay autobuses para ir de Bujará a Jiva actualmente. Si te quedas sin billetes de tren, tendrás que ir en mashrutkas o en taxi compartido.
Tren de Bujará a Jiva (Khiva)
El nuevo tren de alta velocidad ha reducido considerablemente los tiempos de viaje. Si no encuentras billetes, el tren nocturno sigue siendo una buena alternativa.
🕑 2 horas y 30 minutos en alta velocidad / 6 horas en tren normal
💲Desde 15€ / Desde 25€ en alta velocidad
Llegar a Bukhara en avión ✈️
Puede que te sorprenda, pero también es posible llegar en avión a Bukhara. La ciudad tiene un aeropuerto pequeño y moderno que está sorprendentemente cerca del casco histórico, por lo que en apenas 10 o 15 minutos podrás estar dejando la mochila en tu alojamiento.
Cómo llegar del aeropuerto de Bukhara al centro
El aeropuerto está a unos 5 kilómetros del casco histórico, así que el trayecto es rápido y barato.
- Taxi o Yandex Go: la mejor opción. Yandex funciona muy bien también en Bukhara y los trayectos al centro son baratísimos económicos. Además, te olvidas de tener que regatear el precio.
- Bus nº 1: conecta el aeropuerto con varios puntos de la ciudad, incluido el centro. Desde 2026 el transporte urbano está implantando el pago electrónico, que es más barato que pagar en efectivo.
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Qué ver en Bukhara | Mapa
Aquí te dejamos un mapa de Bukhara con todos los lugares que mencionamos en este post para que te resulte más fácil organizar tu visita.
Y hasta aquí nuestra guía con todo lo que hay que ver en Bukhara. Como has podido comprobar, es una ciudad con muchísima chicha, pero nos encanta lo fácil que se recorre y lo cerca que está todo. Si tienes cualquier duda organizando tu visita a nuestra ciudad favorita de Uzbekistán, déjanos un comentario e intentamos echarte un cable.

