Imagina que eres una de las 4 ciudades imperiales de Marruecos, con siglos de historia a tus espaldas y, además, Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO desde 2012. Pues aun así resulta que mucha gente pasa de ti porque cree, erróneamente, que no hay mucho que ver en Rabat.
Algo así es lo que le está pasando a la capital imperial de Marruecos, que no puede estar más injustamente infravalorada. Y eso que apoyos no le faltan, porque incluso ha sido elegida Capital Mundial del Libro para 2026. Nosotros vamos a romper una lanza en su favor y ya se ha colado entre nuestros lugares favoritos que ver en Marruecos.
Pero ojo, que no hay mal que por bien no venga. Como poca gente la visita, está alejadísima de lo que ocurre en otras ciudades, como Marrakech, donde ya no cabe ni un encantador de serpientes más en Jemaa El Fna. Nada de eso, Rabat es una ciudad por la que da gusto pasear y disfrutar de su enorme patrimonio sin que te tuesten la cabeza. Una maravilla.

Y para que veas que no exagero ni un poquito, te propongo que te des una vueltecita por estos imprescindibles que ver en Rabat. Me juego un cuscús contigo (de los baratos, por si acaso) a que acaba entrando en tu top.
💡 Marruecos cuenta con 4 ciudades imperiales: Marrakech, Fez, Meknès y, por supuesto, Rabat.
8 Imprescindibles que ver en Rabat
1. Kasbah de los Oudayas
Supongamos que no me haces ni caso y que, en tu viaje por Marruecos, vas a cometer el error de dedicarle solo una mañana tonta a todo lo que hay que ver en Rabat. Ok, en ese caso, vete directito a la Kasbah de los Oudayas, que es sin duda lo más chulo y fácil de visitar de la ciudad. Si quieres enterarte bien de qué va la vaina, la visita guiada en español es altamente recomendable.
Por si no estás al corriente de los palabros marroquís, una kasbah es una especie de fortaleza amurallada que en algunos casos servía de residencia a familias poderosas, aunque su función principal era defensiva. La Kasbah de los Oudayas, construida en el siglo XII, tenía sobre todo el objetivo estratégico de vigilar la desembocadura del río Bou Regreg y de mantener a raya a los atacantes que llegaran desde el mar.


A la entrada de la kasbah verás la Bab Oudaia, una de las puertas más impresionantes de Rabat. El resto consiste en perderte un poquito por sus callecitas, echar un vistazo desde fuera a la Mezquita el-Atiqa y llegar hasta el Mirador del Semáforo, un lugar para disfrutar de un atardecer de locos.
Si te queda un ratito, acércate al Café des Oudayas (antiguamente Café Maure), que aunque es muy turístico, es un clásico donde pedir un té de menta y sentarte donde pilles para disfrutar del momentazo. Todas estas ubicaciones las tienes marcadas en nuestro mapa al final del post.
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2. Jardines Andalusíes
Bueno, y ya que estás aquí, justo al lado de la kasbah están los Jardines Andalusíes, otro de los lugares más molones que tienes que ver en Rabat. Así que apunta.
Se llaman así porque, aunque fueron construidos en el siglo XVII por los franceses durante el período colonial, están inspirados en los jardines de Al-Ándalus, donde los musulmanes combinaban simetría, fuentes y aromas de naranjos y cipreses para crear un auténtico oasis de calma, que precisamente en Marruecos no se vende barata.
Aquí también se encuentra el Museo de los Oudayas, dedicado principalmente a la joyería, la indumentaria y las artes decorativas tradicionales marroquíes. Nosotros llegamos justo a la hora del cierre y no lo pudimos ver. La entrada cuesta 60 dirhams (unos 6 €). Si te interesa visitarlo, no seas tan mendrugo como nosotros y ve cuando esté abierto, es decir, todos los días de 10:00 a 18:00, excepto los martes.

3. Medina de Rabat, un imprescindible que ver en Rabat
No sé si ya has estado, pero si no, intenta visualizar la medina de Marrakech o la de Fez, la más grande del mundo, por cierto. Calles pequeñitas y laberínticas, algunas sin salida, suciedad, caos, desorden… ¿lo tienes? Perfecto. Pues la medina de Rabat es justo lo contrario. Aún así, nos vino de lujo ir con Google Maps todo el rato enchufado gracias a los datos ilimitados que tiene la eSIM de Holafly. 👉 Aquí te dejamos un 5% de descuento.
En cualquier caso, para que te orientes un poco, las dos calles principales son la Rue Souika y la Avenida Mohamed V, de la que te hablaré más adelante. Aquí vas a encontrar bastante movimiento durante todo el día, especialmente por la tarde, que es cuando esta gente se anima más.


Otra calle muy interesante es la Rue des Consuls, aquí vivieron diplomáticos extranjeros hasta principios del siglo XX y hoy está llena de tiendas de artesanía, alfombras, zapatos y lo que te quieras imaginar… un zoco en toda regla. Hay quien dice que forma parte del Souk Sebbat, pero no te rayes con delimitar estrictamente las zonas, la medina de Rabat es ordenada, pero tampoco tanto.
Te recomiendo que te acerques a la Gran Mezquita, aunque sea solo para verla desde fuera, porque si no eres musulmán no se puede entrar. En el extremo suroeste de la medina está el Mercado Central, un sitio muy auténtico donde los locales van a hacer sus compras, no es un tongo-mercado para turistas. Y justo al lado está Bab El Had, uno de las puertas más emblemáticas de la medina.
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4. Torre Hassan
Uno de los lugares más destacados que ver en Rabat es la Torre Hassan, una construcción que, según la miras piensas que está sin terminar porque… realmente lo está.
Este enorme minarete de 44 metros comenzó a construirse en el siglo XII por orden del sultán Yacoub el-Mansour, con la idea de levantar la mezquita más grande del mundo occidental. Pero resulta que el señor sultán amochó antes de que se completara la obra. Tras su muerte, el proyecto quedó abandonado y la mezquita que iba a acompañar la torre nunca se terminó. De hecho, alrededor encontrarás los restos de la mezquita inacabada.


En la visita guiada nos contaron que el diseño (hasta donde llegó) sigue el mismo patrón que la Giralda de Sevilla y si lo piensas, tiene todo el sentido. Ambas torres fueron construidas con el mismo estilo arquitectónico almohade: formas rectangulares, líneas verticales y decoración geométrica en piedra y ladrillo, típica del mundo islámico de la época.
🧠 La Giralda antes de llevar falda y castañuelas
Sin ánimo de levantar ampollas, la Giralda, antes de ser lo que es hoy, fue un minarete de la mezquita mayor de Sevilla en el siglo XII. Tras la reconquista en 1248 se convirtió en catedral, adaptando la torre con campanas y detalles cristianos, pero conservando su estructura almohade original. ¿No flipas con estas cosas?
5. Mausoleo de Mohamed V
Dentro del mismo recinto, justo frente a la Torre Hassan, se encuentra el Mausoleo de Mohamed V, que, a diferencia de la torre, sí se puede visitar por dentro y además gratis. Aquí descansan los restos del abuelo y el padre del actual rey. Bueno, descansan lo que pueden, porque al ser uno de los lugares más importantes que ver en Rabat, siempre hay bastante gente entrando y saliendo.
El interior es una auténtica pasada, con mármol blanco y verde, techos de madera tallada y zellij, esos azulejos geométricos marroquíes, que cubren paredes y suelos formando patrones hipnóticos. Ojo con las corrientes de aire que se forman dentro. A mí se me voló la gorra y fue a caer encima del sepulcro de Mohamed mientras todo el mundo exclamaba un «oooh».
No solo pensé que había perdido mi gorra para siempre, sino que además tuve la certeza de que la guardia real me iba a empalar vivo. Marta, lejos de preocuparse por mi integridad, empezó a descojonarse sin control. Por suerte, viajo con seguros IATI, aunque me temo que no cubre los empalamientos reales. 👉 Aquí te dejo un 5% de descuento.


6. Chellah, vestigios históricos que ver en Rabat
Para llegar a Chellah, un antiguo asentamiento romano que luego fue necrópolis meriní, tendrás que darte un buen paseíto o pillar un taxi, ya que se encuentra un poco a las afueras. Nada loco, nosotros fuimos andando.
Aquí los romanos pusieron su sello con Sala Colonia (ciudad romana del siglo I d.C.), pero fueron los meriníes los que levantaron murallas, torres y tumbas que aún se mantienen en pie.

Si te mola la historia, ver ruinas e imaginarte cómo fue la vida aquí unos cuantos siglos atrás es un imprescindible que ver en Rabat. Y si no, también. El lugar es muy agradable para darte un paseito cultural rodeado de murallas y ver cómo las cigüeñas ponen sus enormes nidos en cualquier lado, sin importarle si allí estuvo Julio César, Abu al-Hassan Ali o Perico el de los palotes.
🎟️ Precio: 70 dh (7€) entrada normal / 120 dh (12€) con audioguía
⏰ Horario: 9:00‑18:00 (invierno) / 9:00‑20:00 (verano)
🌐 Web oficial de Chellah
7. Avenida Mohamed V y la Ciudad Moderna
Desde el corazón de la medina y en una recta casi infinita hasta Chellah, sale la Avenida Mohamed V, la arteria principal de Rabat.
En esta enorme calle hay de todo: bancos, tiendas elegantes, la estación de trenes y hasta el mismísimo parlamento. No te esperes un tráfico horrible y caótico; aquí todo es mucho más ordenado y limpio. De hecho, la limpieza fue una de las cosas que más nos llamó la atención. Verás que esta avenida en concreto está impoluta.
Te recomiendo darte un paseo por aquí para ver el contraste con la ciudad histórica. Haz una parada en la Mezquita Assounna, más o menos a mitad de la avenida, y continúa un poco más hacia las afueras para ver la entrada del Palacio Real. No, no se puede entrar, a menos que seas primo del rey.

8. El Paseo Marítimo que ver en Rabat
Otro de los lugares que tienes que ver en Rabat es su Corniche, o para que nos entendamos mejor, su paseo marítimo.
Es una zona tremendamente agradable para pasear y, además, desde aquí puedes sacar muy buenas fotos de la Kasbah de los Oudayas. De hecho, desde ciertos puntos se ven al mismo tiempo las murallas históricas de Rabat, el océano Atlántico y la ciudad gemela de Salé, justo enfrente. Es, sin duda, uno de los lugares más fotogénicos de la ciudad.
Si tienes tiempo, te recomiendo caminar desde la Torre Hassan hasta el embarcadero. Desde allí puedes coger un pequeño bote por 5 dirhams (0,5 €) que te cruza el río hasta Salé. No esperes una gran aventura náutica, es más por la experiencia y por el hecho de ver Rabat desde el agua.

Qué ver en Rabat en un día: itinerario
Ok, como sabemos que todavía nadie nos cree cuando decimos que esta ciudad vale mucho la pena, hemos preparado un pequeño itinerario con todo lo que hay que ver en Rabat en un día.
Calienta motores, porque si quieres completarlo toca levantarse temprano y andar ligero. Si no, complicado.
Por la mañana
- Medina de Rabat. A primera hora estará tranquila. Acércate a la Gran Mezquita y a la Bab El Had.
- Desde el Mercado Central, sigue por la Avenida Mohamed V hasta la Mezquita Assounna.
- Continúa hasta Chellah. Te recomiendo visitarla por dentro.
- Coge un taxi (2-3 €) hasta la Torre Hassan y el Mausoleo de Mohamed V.
Por la tarde
- Paseo por la Corniche hasta el embarcadero.
- Jardines Andalusíes. Visita esto primero, porque cierran a las 18:00.
- Kasbah de los Oudayas. Echa un vistazo a la Mezquita el-Atiqa y llega hasta el Mirador del Semáforo.
- Vuelta a la medina para disfrutar del ambiente nocturno.
Se puede hacer en un día pero es cierto que no vas a poder disfrutar mucho de cada uno de los sitios.
📌 Te dejamos el itinerario marcado en nuestro mapa al final del post.
Dónde alojarse en Rabat
A pesar de no ser demasiado turística, la oferta de alojamiento en Rabat nos sorprendió… Y no precisamente por tener los precios bajos.
La mayoría de la gente elige alojarse en la medina, y es comprensible. Si es tu primera vez en Marruecos, quedarse en un riad forma parte de la experiencia, y la verdad es que hay algunos que son increíbles.
Te dejamos tres recomendaciones aquí:
- Riad Dar Al Manzah: La opción más económica. No vas a encontrar un riad más barato con estas características. Es básico, pero decente. 👉 Reserva aquí.
- Riad Dar Soufa: Nuestra elección. Un riad muy chulo que además incluye el desayuno. Nos hubiera gustado pagar menos, pero es un gran alojamiento. 👉 Reserva aquí.
- Riad Sidi Fatah: Si tu bolsillo te lo permite y quieres alojarte en un sitio que yo pagaría entrada solo para visitarlo, adelante. Incluye desayuno… y un abrazo, espero. 👉 Reserva aquí.
Dónde comer en Rabat
Creo que ya te haces una idea de la cantidad de opciones que existen para comer en Rabat. Después de probar varios lugares, te voy a recomendar tres, pero cada uno por razones muy diferentes y que no son para todos los públicos.
A nosotros nos encanta comer, pero también meternos en el barro. Pronto entenderás a lo que me refiero. Te los dejo marcaditos en nuestro mapa al final:
- Chez Malika: este lugar es toda una experiencia. 100% local… quizá demasiado local. Ultra barato. Aquí nos comimos las mejores lentejas de todo Marruecos después de un mes viajando por el país. No es el sitio ideal para celebrar tu aniversario de bodas.
- Restaurant de la Liberation: otro lugar auténtico. Todo estaba riquísimo y muy barato. Este restaurante tampoco destaca por su elegancia, pero cumple con creces.
- Restaurante Dar Zaki: comparado con los otros dos, este te va a parecer carísimo… pero no lo es tanto. Probamos un tajine de pollo y un couscous vegetariano que estaban bastante buenos.

Cómo llegar a Rabat
En avión ✈️
El Aeropuerto Internacional de Rabat‑Salé está a solo 10 km del centro de la ciudad. Desde allí tienes varias opciones.
Hay un bus Alsa que te deja en la estación de trenes de Rabat por 25 dirhams (2,5 €), que está en pleno centro. Si no quieres complicarte la vida, un taxi no debería costarte más de 15 €, previo regateo.
Y para comodidad absoluta, puedes reservar un traslado desde el aeropuerto por menos de 30 €, para que un señor simpaticón te recoja con un cartel con tu nombre mal escrito y te lleve hasta la puerta del hotel.
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En tren 🚆
Si ya estás en Marruecos, el tren es la opción más cómoda y rápida. La red ONCF conecta Rabat con Casablanca, Fez, Marrakech y más. Los trenes son puntuales, relativamente modernos y cómodos. Nosotros los usamos mucho durante nuestro viaje por Marruecos.
La estación principal, Rabat Ville, está a unos 10 minutos andando del centro histórico, y si no quieres caminar, un taxi barato te deja en la puerta de tu hotel. Recuerda que, si te alojas en la medina, los coches no pueden entrar, así que un paseo te toca seguro.
En bus 🚌
El autobús es la opción que menos te recomiendo, porque suele ser más caro y más lento que el tren. En cualquier caso, depende de dónde vengas, quizá sea tu única alternativa.
Las dos compañías de buses más importantes en Marruecos son CTM y Supratours. Nosotros hicimos varias reservas con la primera y no tuvimos ningún problema.
En coche 🚗
Como lo oyes, cada vez más gente se anima a hacer una ruta en coche por Marruecos y es mucho menos loco de lo que suena. Y te lo cuento con conocimiento de causa, porque nosotros alquilamos un coche en Marrakech y estuvimos de roadtrip una semanita. Si te animas, echa antes un vistazo a este post sobre Conducir en Marruecos, que te vendrá muy bien para estar al tanto de algunas cositas importantes.

Mapa con lo que hay que ver en Rabat
Te dejamos nuestro súper mapa de Rabat con todo lo que hemos comentado en este post para que te sea más fácil ubicarlo todo. También verás nuestro itinerario recomendado por si tienes poquísimo tiempo y quieres hacer una ruta con lo más importante que ver en Rabat en un día 👇
Y hasta aquí nuestra guía con todo lo que ver en Rabat, una ciudad que sigue pasando desapercibida pero que estoy convencido de que, cuando la visites, también estará en tu ranking de ciudades más bonitas de Marruecos. ¿Dudas? Déjanos un mensajito y te echamos un cable.



